Por qué el ciclismo de montaña es el deporte perfecto en tiempos de la COVID-19
Durante la pandemia de la COVID-19, se han cancelado muchos deportes de equipo, ya que no hay forma de practicar de forma segura deportes de contacto como el fútbol, el fútbol americano, el baloncesto y muchos otros sin poner en riesgo tanto a uno mismo como a los demás.
Sin embargo, el ciclismo de montaña podría ser la excepción, y he aquí el motivo:
En primer lugar, el ciclismo de montaña no es necesariamente un deporte de equipo. No hace falta empujar a otros jugadores ni entrar en contacto con la misma pelota que han tocado otros muchos niños. Se puede entrenar y practicar fácilmente en solitario; en algunos casos, ni siquiera hace falta una montaña. Por ejemplo, se pueden perfeccionar técnicas y habilidades en todo tipo de lugares, desde un skatepark hasta el bordillo de una acera.
En segundo lugar, es difícil no mantener la distancia de seguridad cuando se va en bicicleta de montaña. Mantener una distancia mínima de seis pies es casi una norma tácita, incluso sin pandemia. Esto permite cumplir con las precauciones básicas de seguridad. Si vas pegado a alguien por detrás y esa persona se cae, las posibilidades de que tú evites el choque y evites que se produzca una caída en cadena son escasas. Es más fácil mantener la distancia de seguridad en una bicicleta de montaña que sin ella.
En tercer lugar, aunque se cancelen las carreras, sigue siendo fácil practicar ciclismo de montaña. Solo tienes que subirte a la bici y empezar a pedalear. Puedes montar en bici prácticamente con cualquier tiempo, en cualquier terreno y a cualquier temperatura… eso sí, si eres lo suficientemente resistente y tienes la determinación necesaria.
Indica disfruta de un rato libre montando en bicicleta con «The Cycle Effect».
Yo, personalmente, practico muchos deportes, pero el ciclismo de montaña es uno de los pocos que he podido seguir practicando. Las ligas de fútbol de mi ciudad están cerradas, así que no puedo jugar al fútbol. Como no hay partidos de fútbol, no puedo arbitrarlos como suelo hacer. La COVID-19 me ha impedido terminar la temporada de esquí, y la escalada (en un rocódromo) no es realmente una opción; ¿tocar los mismos agarres que cientos de personas más? No, gracias.
El ciclismo de montaña ha seguido siendo un deporte al que tengo fácil acceso, y nunca me he dedicado a él con tanta dedicación como ahora que no tengo mucho más que hacer. Mi forma física está mejor que nunca gracias a las salidas semanales en bici que he estado haciendo, y, en general, es una actividad estupenda a la que dedicarse.
Por Indica Dobbins, de 13 años.