Perritos calientes, disfraces y confianza: las carreras al estilo TCE
La Hotdogger no es la típica carrera ciclista. Los ciclistas de TCE dan más importancia a la DIVERSIÓN que a los tiempos de llegada. La entrenadora Julia comparte sus impresiones sobre esta fantástica tradición y «sigue disfrutándola al máximo…».
Cuando llegó el momento de diseñar una carrera de fin de temporada para toda la organización, decidimos hacer nuestro el valor de la DIVERSIÓN de The Cycle Effect. Las carreras pueden resultar intimidantes y, aunque nos esforzamos por animar a las chicas y a las mujeres a salir de su zona de confort, también fuimos conscientes de que para muchas personas esta sería su primera experiencia en una carrera ciclista.
El aparcamiento y la red de senderos de Haymaker son perfectos para dar muchas vueltas diferentes, así que aprovechamos esta zona para diseñar una carrera que no se basara en los tiempos, sino en los «puntos hot dog». Básicamente, había equipos formados por chicas y mujeres de los cuatro condados, que colaboraban para sumar puntos. El nivel de ciclismo no importaba, ya que todas podían contribuir a su equipo recorriendo una ruta «suave», «media» o «picante ». Las participantes elegían su propio reto y también podían pedalear juntas.
Esther, junto con las atletas de M&P, comentó:«¡Me hizo sentir fuerte, increíble! Nunca pensé que podría superar las curvas cerradas del recorrido difícil. Recordé todo lo que nos enseñaron y lo puse en práctica. Conocí a madres de otros equipos y a chicas muy fuertes con un gran potencial. Muchas gracias a TCE; es una organización estupenda que nos ayuda mucho, y gracias a todos los entrenadores por vuestra ayuda y paciencia».
Este enfoque social permitió a los participantes charlar, reírse y afrontar juntos rutas más exigentes. Tania comentó: «Quería explorar otros senderos y conectar con la comunidad de TCE. Fue inspirador, divertido y muy gratificante. El sendero exigente y el hecho de tener una amiga con quien pedalear lo hicieron especial. Tuvimos buenas conversaciones de camino; pudimos conectar y compartir experiencias».
¡Que no os engañe, la competición siguió siendomuy reñida! JJ comentó:«Fue una experiencia muy motivadora, ¡y mi equipo ganó!», y Luz añadió: «Estaba nerviosa porque pensaba que no podría hacerlo, pero trabajar en equipo es más fácil. Cuando llegas a la meta después de recorrer el sendero más difícil, la sensación es increíble. Me encanta montar en bici porque me ayuda a liberar el estrés y me relaja mucho, sobre todo si se trata de un sendero difícil».
Rocío reflexionó sobre el espíritu de camaradería del evento y comentó: «Fue más una sensación de amistad que de competición. Me encantó ver a la nueva generación de mujeres con más libertad y comprobar lo bien preparadas que están en este deporte. El trabajo que ha realizado The Cycle Effect con las chicas y con nosotras es increíble. Poco a poco, pero sin rendirme, superé la vuelta más exigente y disfruté de la cima, desde donde se veía Eagle Ranch a lo lejos. ¡Me encanta! Ver a gente nueva disfrutando del deporte del que me enamoré es una experiencia increíble. Los entrenadores siempre velan por nuestra seguridad. Conocí al grupo «Mujeres y Pedales» de Summit, y fue muy gratificante ver a más mujeres hispanas practicando este deporte. Es muy importante para nuestra cultura, como mujeres, que podamos hacer mucho más».
Maebry sintió una sensación de empoderamiento y conexión, y comentó:«¡Los disfraces! Me conecté con algunos de los otros entrenadores porque llevaba un disfraz de perrito caliente, ¡y el otro entrenador también!». Aspen añadió:«Me hizo sentir apoyada y como si formara parte de una comunidad. Creo que lo mejor de la carrera, lo que me hizo sonreír, fue pedalear con la entrenadora Molly por el sendero picante».
La experiencia de Sofía al superar los nervios fue igualmente inspiradora: «Al principio me sentía nerviosa, y luego el nerviosismo se intensificó mucho. Me hizo sentir genial saber que iba en bici con chicas, porque eran muy simpáticas y me animaban. Tener a mujeres mayores allí fue increíble». Añadió que «comer —probablemente los perritos calientes— y poder elegir qué ruta querías hacer fue lo mejor. Ali y yo incluso decidimos entrenarnos para el año que viene practicando en el tramo rocoso, difícil y exigente».
Lindy concluyó:«Me hizo muy feliz poder compartir la ruta con mis compañeras de equipo»,y Sofía lo resume a la perfección: «¡TENEMOS QUE VOLVER A HACERLO! ES COMO UNA ENAVIEZ por hacerlo ❤️❤️🎟️».
Estadísticas del día:
Participantes: 65
Perritos calientes consumidos: 88
Equipo ganador: Rosa (137 puntos de perrito caliente)
Disfraces de perrito caliente: 5
Disfraces de pepinillo: 1
Vueltas «suaves»: aprox. 200
Vueltas «medias»: aprox. 100
Vueltas «picantes»: aprox. 50
Entrada de blog de Julia Walsh, entrenadora y directora del condado de Eagle